Los serenos también necesitan un sistema

En toda obra, la seguridad nocturna depende de una figura silenciosa: el sereno. Es quien se queda cuando todos se van, quien verifica que nada se rompa ni se lleve, quien recorre los puntos críticos durante toda la noche.

Pero, ¿cómo sabés que el sereno realmente hizo las rondas? ¿Cómo verificás que pasó por cada punto crítico, en cada turno? Hasta ahora, no había forma. El control dependía de la confianza, y la confianza no es un sistema.

Track suma una funcionalidad que es novedad necesaria en el sector: el control de rondín de serenos. Cada sereno tiene puntos de marcación obligatoria distribuidos a lo largo de la obra. Debe registrar su paso por cada uno, dentro del turno asignado. El sistema deja constancia horaria de cada ronda completada y emite alertas cuando falta alguna marcación.

Esto le da a la empresa la certeza de que las rondas se cumplen.